A cuatro días de las elecciones de medio mandato, Joe Biden aseguró el viernes que los demócratas superarán las encuestas, que les auguran una dura derrota, y advirtió de la posibilidad de tener “dos años horribles” si pierde la mayoría en el Congreso y el Senado.
“Amigos, no me creo la idea de que tengamos problemas”, dijo optimista ante un público en una visita a Chicago. “Creo que vamos a ganar. Realmente lo creo”.
Los sondeos muestran que los republicanos están preparados para conseguir grandes victorias en las elecciones al Congreso del martes, con la esperanza de obtener el control no sólo de la Cámara de Representantes, sino también del Senado.
Eso convertiría los dos últimos años del primer mandato de Biden en una lucha y prepararía el terreno para unas tensas elecciones presidenciales en 2024, con dudas sobre si Biden, que cumple 80 años este mes, querrá aspirar de nuevo a la presidencia.
“Si perdemos la Cámara y el Senado van a ser dos años horribles”, dijo.
“La buena noticia es que tendré la pluma de veto”, añadió, refiriéndose a su poder de bloquear proyectos de ley para que no se conviertan en ley.
Más temprano, Biden prometió acabar con la inflación, la peor que ha sufrido Estados Unidos en 40 años, e hizo hincapié en las inversiones masivas realizadas, principalmente en semiconductores y clima.
Estados Unidos tiene puntos fuertes, dijo.
El mercado laboral, por ejemplo, sigue en forma, con una tasa de desempleo del 3,7% y 261.000 puestos de trabajo creados en octubre, a pesar de la subida de los tipos de interés que hace temer una recesión.
Los demócratas están a la defensiva antes de las elecciones del 8 de noviembre. Los sondeos auguran una amplia victoria de los conservadores en la Cámara de Representantes, que se renueva por completo, mientras revelan una estrecha mayoría republicana en el Senado, donde está en juego un tercio de los escaños.
– Trump sueña con 2024 –
En este contexto Trump es cada vez más claro sobre su intención de regresar a la Casa Blanca.
“Muy, muy, muy probablemente lo haré de nuevo”, dijo el exmandatario sobre otra candidatura presidencial. “Prepárense, es todo lo que les digo. Muy pronto”, añadió el jueves por la noche ante una multitud de simpatizantes congregados en el estado de Iowa.
“Vamos a recuperar el Congreso, vamos a recuperar el Senado”, afirmó. “Y en 2024, recuperaremos nuestra magnífica Casa Blanca”.
El magnate, que nunca reconoció su derrota en 2020 frente a Biden y lleva meses barajando volver a postularse a un nuevo mandato, mantiene una gran influencia en el Partido Republicano.
Ha apoyado a un gran número de sus candidatos a estas elecciones a mitad del mandato presidencial que suelen castigar al partido en el poder.
Trump multiplica los mítines para respaldarlos y probablemente se atribuirá el éxito si privan al presidente demócrata Biden de su mayoría en el Congreso.
Si los conservadores se imponen es probable que Trump aproveche para formalizar su candidatura lo antes posible y así adelantarse a posibles rivales dentro de su partido, como el gobernador de Florida, Ron DeSantis.
“Creo que podéis esperar que lo anuncie pronto”, afirmó el jueves Kellyanne Conway, su excolaboradora en la Casa Blanca.
Citando fuentes anónimas, el sitio de noticias Axios apostó el viernes por la fecha del 14 de noviembre para el anuncio, que también podría afectar los expedientes judiciales que Trump tiene pendientes.
El magnate inmobiliario es investigado por su presunto papel en el ataque al Capitolio, la gestión de los archivos de la Casa Blanca y, en Nueva York, por asuntos financieros.
– Bastiones amenazados –
Precisamente en Nueva York, un estado en manos de los demócratas durante más de 20 años, el viento podría cambiar el 8 de noviembre.
Para socorrer a la gobernadora Kathy Hochul, el partido envió a la exsecretaria de Estado Hillary Clinton y a la vicepresidenta Kamala Harris.
Otros bastiones demócratas, como Oregón o Colorado, también parecen debilitados por el descontento vinculado a la galopante inflación, de la que los republicanos culpan a Joe Biden.
Para contrarrestar este mensaje, el presidente emprendió una gira por el país, insistiendo en sus esfuerzos para proteger a las clases trabajadoras y el empleo.
Los demócratas también hacen campaña por el derecho al aborto y la salvaguarda de la democracia, que dicen está amenazada por el ala trumpista del partido republicano, al que acusan de mantener un clima propicio para la violencia política.
Este discurso se amplificó en los últimos días por el violento ataque al marido de Nancy Pelosi, la líder de los demócratas en el Congreso, en San Francisco. Una semana después del ataque, Pelosi anunció el viernes que su esposo, operado de una fractura de cráneo, recibió el alta.
En momentos en que los trabajadores electorales estadounidenses son regularmente objeto de amenazas, “el mensaje es claro, hay razones para estar preocupados. Pero no podemos tener miedo”, dijo Pelosi, entre lágrimas.
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